Para esta nueva creación, hecha a medida para los bailarines de BJM, el coreógrafo israelí Barack Marshall se inspiró en las batallas internas que todos lidiamos. “La vida en una lucha constante,” dice, “en la que estamos continuamente enfrentados con los conflictos relacionados con la cultura, el género y las especies.” Entre los hombres y las mujeres, en particular, los compromisos deben hacerse para lograr un equilibrio. Esta pieza gira en torno al personaje de Harry, que lucha para superar las fuerzas físicas y existenciales. Lleno de energía, el trabajo pone de relieve un tema recurrente en las interacciones humanas: los conflictos y nuestra capacidad para superarlos. Con una partitura que combina el jazz, las canciones populares de Israel y la música tradicional, esta nueva obra está impregnada de humor y esperanza, alternando secuencias de grupo, tríos y dúos en una extravagancia fabulosa de la danza.