





Photo © Jesús Robisco / Edu Pérez
Photo © Jesús Robisco / Edu Pérez
Reseña
En la sala de un museo hay una mujer sentada que observa un cuadro. Cerca de la puerta hay un hombre de pie observando la escena. Este es el punto de partida del nuevo proyecto de La Veronal, que se desplaza hasta la ciudad italiana de Siena para iniciar una reflexión sobre la idea del cuerpo humano. Este representa y ha representado el pasar de los siglos, y el arte se ha comprometido con la materia humana de tantas formas como ha creído conveniente al mismo tiempo que los artistas se han aprovechado del cuerpo como contenedor y proyector de significantes. La pieza se sumerge en una aproximación a la historia del arte italiano, en un recorrido que se inicia en el Renacimiento, momento en que el ser humano retorna la consciencia de sí mismo, y llega hasta al mundo contemporáneo.
Siena se pierde en este camino para llevarnos a un espacio atemporal y extraño en un juego de écfrasis, la representación verbal de una representación visual real o ficticia. Allí se mezclan el cuerpo representado y el cuerpo real, el cuerpo muerto y el cuerpo vivo, obligando a paramos un instante para descifrar cada uno de ellos. Un espacio donde se mezclan memoria e imaginación y el cuerpo como objeto, su aspecto, su fragilidad, su mortalidad y la contraposición del cuerpo como individuo frente a la masa. Siena es la necesidad constante y absoluta del ser humano de contemplar el propio ser humano. Observar, reconocer sus formas, sus acciones, su presencia porque, después de todo, Siena es la voluntad de querer observarlo eternamente hasta confundirlo. Este nuevo trabajo sigue apoyándose en referentes de otras disciplinas artísticas como la obra de Pasolini tan vinculada a lo humano será también inspiración para construir un ensayo perturbador sobre la centralidad del cuerpo en escena, algo a que también contribuirá el verbo de El Conde de Torrefiel, habitual colaborador de La Veronal.
Ficha técnica
Dirección Marcos Morau
Coreografía Marcos Morau en colaboración
con los intérpretes
Texto y dramaturgia Pablo Gisbert — El Conde
de Torrefiel
Intérpretes Clyde Emmanuel Archer, Inma
Asensio, Júlia Cambra, Laia Duran, Cristina
Facco, Cristina Goñi, Anna Hierro, Almog
Loven, Ariadna Montfort, Lorena Nogal, Marina
Rodríguez i Sau-Ching Wong
Asistente dirección Tanya Beyeler
Música Johann Sebastian Bach, Franz
Schubert, Georg Friedrich Hándel, Domenico
Scarlatti, Claudio Monteverdi
Profesora Cristina Facco
Espacio y diseño iluminación La Veronal &
Enric Planas
Fotografía y vídeos Edu Pérez,
Quevieneelcoco, Javier Robisco
Voz en off Victoria Macarte & Benjamin Nathan
Serio
Traducciones Laura Cosme
Con la colaboracion de Roberto Fratini
Coproducido por Mercat de les Flors de
Barcelona y Hellerau Centro Europeo para las
Artes de Dresde (Alemania)
Con la colaboracion de Modul-Dance, El
Graner Espai de Creacio, La Caldera, Devir
Capa Centro de Artes Performativas do
Algarve, Faro (Portugal), Duncan Dance
Center, Atenas (Grecia), Dance Ireland, Dublin
(Irlanda)